martes, 1 de mayo de 2018
miércoles, 15 de junio de 2016
Número Cero
"No tenía patria, viví en ciudades distintas (llegué a Milán sólo porque me llamó Simei), corregí galeradas para por lo menos tres editoriales (universitarias, nunca para grandes editores), para una revisé las entradas de una enciclopedia (había que controlar las fechas, los títulos de las obras, y todo eso), trabajos todos ellos en los que me hice una cultura, o mejor, una cultura monstruosa, como diría Paolo Villaggio. Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una sola cosa y no perder tiempo en sabértelas todas; el placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas".
Número cero
Umberto Eco
Número cero
Umberto Eco
martes, 15 de marzo de 2016
El gran gigante bonachón
-Si de verdad quieres saber lo que uno hace en vuestro pueblo -dijo el GGB-, uno sopla sueños en los dormitorios de esos niños.-¿Soplar sueños? -dijo Sophie-. ¿Qué quieres decir?
- Uno es un gigante soplasueños -dijo el GGB-. Cuando todos los gigantes salen galopeando a todas partes para ir a tripear guisantes humanos, uno se va corriendo a otros lugares para soplar sueños en los cuartos de los niños que duermen. Sueños agradables. Dorados sueños agradables. Sueños que hacen felices a los soñadores.
lunes, 7 de marzo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
La fe descubridora
Por intermedio de los frailes de la Rábida, el Almirante conoció a los prestigiados marinos del clan Pinzón de Palos y a los Niño de Moguer. Estos resultaron decisivos a la hora de reunir a los que se requerían para tripular los barcos y el avituallamiento necesario para tan larga expedición.
"En la tarde del 2 de agosto embarcaron las tripulaciones. Al día siguiente, bien temprano, comulgó Colón y se embarcó en seguida. En el nombre de Jesús dio orden de levar anclas y largar los aparejos. Faltaba media hora para la salida del sol, y los gallos de Palos no cantaban aún". (Björn Landström).
"En la tarde del 2 de agosto embarcaron las tripulaciones. Al día siguiente, bien temprano, comulgó Colón y se embarcó en seguida. En el nombre de Jesús dio orden de levar anclas y largar los aparejos. Faltaba media hora para la salida del sol, y los gallos de Palos no cantaban aún". (Björn Landström).
sábado, 28 de noviembre de 2015
Diez negritos
Diez negritos se fueron a cenar. Uno se ahogó y quedaron: Nueve.
Nueve negritos trasnocharon mucho. Uno no se despertó y quedaron: Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno se escapó y quedaron: Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha. Uno se cortó en dos y quedaron: Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena. A uno de ellos le picó una abeja y quedaron: Cinco.
Cinco negritos estudiaron derecho. Uno de ellos se doctoró y quedaron: Cuatro.
Cuatro negritos se hicieron a la mar. Un arenque rojo se tragó a uno y quedaron: Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo. Un oso los atacó y quedaron: Dos.
Dos negritos estaban sentados en el so. Uno de ellos se quemó y quedó: Uno.
Un negrito se encontraba solo Y se ahorcó, y no quedó ¡ninguno!
Nueve negritos trasnocharon mucho. Uno no se despertó y quedaron: Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno se escapó y quedaron: Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha. Uno se cortó en dos y quedaron: Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena. A uno de ellos le picó una abeja y quedaron: Cinco.
Cinco negritos estudiaron derecho. Uno de ellos se doctoró y quedaron: Cuatro.
Cuatro negritos se hicieron a la mar. Un arenque rojo se tragó a uno y quedaron: Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo. Un oso los atacó y quedaron: Dos.
Dos negritos estaban sentados en el so. Uno de ellos se quemó y quedó: Uno.
Un negrito se encontraba solo Y se ahorcó, y no quedó ¡ninguno!
miércoles, 27 de mayo de 2015
sábado, 23 de mayo de 2015
Matar a un ruiseñor
Cuando nos regaló los rifles de aire comprimido, Atticus no quiso enseñarnos a disparar. El tío Jack nos instruyó en los rudimentos de tal deporte, y nos dijo que a nuestro padre no le interesaban las armas. Y Atticus le dijo un día a Jem:
-Preferiría que disparaseis contra botes vacíos en el patio trasero, pero sé que perseguiréis a los pájaros. Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado.
-Preferiría que disparaseis contra botes vacíos en el patio trasero, pero sé que perseguiréis a los pájaros. Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado.
lunes, 18 de mayo de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
Days of the week
Learning the days of the week with the Black Eyed Peas:
Monday, Tuesday,
Wednesday, and Thursday
Friday, Saturday
Saturday to Sunday
get get get get get with us
you know what we say
Party every day
pa pa pa Party every day
Monday, Tuesday,
Wednesday, and Thursday
Friday, Saturday
Saturday to Sunday
get get get get get with us
you know what we say
Party every day
pa pa pa Party every day
sábado, 11 de abril de 2015
Una habitación con vistas
El señor Eager no resistió la oportunidad de mostrar su erudición.
-Non fate guerra al maggio -murmuró-. "No guerreéis contra mayo" sería el sentido correcto.
-Lo que importa es que hemos guerreado con él. Miren. -Señaló al valle del Arno, que era visible muy por debajo de donde se hallaban, entre árboles que empezaban a florecer-. Ochenta kilómetros de primavera, y hemos subido para admirarlos. ¿Suponen ustedes que existe alguna diferencia entre primavera en la naturaleza y primavera en el ser humano? Pero ahí nos tienen, alabando una y condenando otra por impropia, avergonzados de que las mismas leyes funcionen eternamente en ambos casos.
-Non fate guerra al maggio -murmuró-. "No guerreéis contra mayo" sería el sentido correcto.
-Lo que importa es que hemos guerreado con él. Miren. -Señaló al valle del Arno, que era visible muy por debajo de donde se hallaban, entre árboles que empezaban a florecer-. Ochenta kilómetros de primavera, y hemos subido para admirarlos. ¿Suponen ustedes que existe alguna diferencia entre primavera en la naturaleza y primavera en el ser humano? Pero ahí nos tienen, alabando una y condenando otra por impropia, avergonzados de que las mismas leyes funcionen eternamente en ambos casos.
Una habitación con vistas
E. M. Forster
miércoles, 28 de enero de 2015
Olive Kitterigde
-Oh, Winnie -dijo Julie. Pero estaba mirándose la uña del dedo meñique con los ojos entornados y volvió a abrir el bote de esmalte de uñas-. ¿Sabes qué dijo un día en clase la señora Kitteridge?
Winnie esperó.
-Siempre recuerdo que un día dijo: <<Que no os dé miedo vuestra sed. Si os da miedo vuestra sed, seréis tan memos como el resto de la humanidad>>.
Olive Kitteridge
Elizabeth Strout
Winnie esperó.
-Siempre recuerdo que un día dijo: <<Que no os dé miedo vuestra sed. Si os da miedo vuestra sed, seréis tan memos como el resto de la humanidad>>.
Olive Kitteridge
Elizabeth Strout
jueves, 17 de abril de 2014
Polonia
Y busco el país de los polacos, que está perdido, que todavía no está perdido. Otros dicen: pronto perdido, ya perdido, otra vez perdido. En este país se busca últimamente el país de los polacos con créditos, con a Leica, con la brújula, con radar, varitas de zahorí y delegados, con humanismo, dirigentes de la oposición y asociaciones de exiliados con trajes en naftalina. Mientras en este país se busca el país de los polacos con el alma -en parte con Chopin y en parte con revancha en el corazón- mientras aquí se rechazan las particiones primera a cuarta, proyectando ya la quinta, mientras vuelan a Varsovia con Air France y dejan pesarosamente una corona de flores en e lugar donde en otro tiempo estuvo el gueto, mientras desde aquí se buscará el país de los polacos con misiles, yo busco Polonia con mi tambor y tamboreo; perdida, no perdida aún, otra vez perdida, perdida para quién, pronto perdida, perdida ya, Polonia perdida, todo perdido, Polonia no está aún perdida.
El tambor de hojalata
Gunter Grass
El tambor de hojalata
Gunter Grass
viernes, 21 de febrero de 2014
El enredo de la bolsa y la vida.
"Buen traje y buenos modales abren puertas principales", reza el dicho.
domingo, 9 de febrero de 2014
Y las montañas hablaron
- ¿Puedo contarle otra historia, bibi sahib?
- Claro que sí. -Se oyó el chasquido del mechero y el humo flotó hacia mí desde atrás.
- Bueno, pues en Shadbagh tenemos un ulema. Todas las aldeas tienen uno, claro. El nuestro se llama Shekib y conoce montones de historias. No puedo decirle cuántas sabe. Pero siempre nos ha dicho una cosa: que si le miras las palmas a un musulmán, no importa en qué parte del mundo, verás algo asombroso. Todos tienen las mismas líneas. ¿Y qué significa eso? Pues significa que las líneas de la mano izquierda de un musulmán forman el número arábigo ochenta y uno, y de la mano derecha el número dieciocho. Réstele dieciocho a ochenta y uno, y ¿cuánto da? Pues sesenta y tres. La edad del Profeta cuando murió, que la paz sea con Él.
Me llegó una risita.
- Pues resulta que, un día, un viajero que iba de paso se sentó a compartir una comida con el ulema Shekib, como dicta la costumbre. El viajero oyó esa historia, pensó un rato y luego dijo: <<Pero ulema sahib, con el debido respeto, en cierta ocasión me encontré con un judío, y le juro que sus palmas tenían las mismas líneas. ¿Cómo explica eso?>> Y el ulema contestó: <<Entonces ese judío era en el fondo de su alma un musulmán>>.
Y las montañas hablaron
Khaled Hosseini
- Claro que sí. -Se oyó el chasquido del mechero y el humo flotó hacia mí desde atrás.
- Bueno, pues en Shadbagh tenemos un ulema. Todas las aldeas tienen uno, claro. El nuestro se llama Shekib y conoce montones de historias. No puedo decirle cuántas sabe. Pero siempre nos ha dicho una cosa: que si le miras las palmas a un musulmán, no importa en qué parte del mundo, verás algo asombroso. Todos tienen las mismas líneas. ¿Y qué significa eso? Pues significa que las líneas de la mano izquierda de un musulmán forman el número arábigo ochenta y uno, y de la mano derecha el número dieciocho. Réstele dieciocho a ochenta y uno, y ¿cuánto da? Pues sesenta y tres. La edad del Profeta cuando murió, que la paz sea con Él.
Me llegó una risita.
- Pues resulta que, un día, un viajero que iba de paso se sentó a compartir una comida con el ulema Shekib, como dicta la costumbre. El viajero oyó esa historia, pensó un rato y luego dijo: <<Pero ulema sahib, con el debido respeto, en cierta ocasión me encontré con un judío, y le juro que sus palmas tenían las mismas líneas. ¿Cómo explica eso?>> Y el ulema contestó: <<Entonces ese judío era en el fondo de su alma un musulmán>>.
Y las montañas hablaron
Khaled Hosseini
domingo, 21 de octubre de 2012
El principito
¡La Tierra no
es un planeta cualquiera! En ella se cuentan ciento once reyes (sin olvidar,
claro está, los reyes negros); siete mil geógrafos; novecientos mil hombres de
negocios; siete millones y medio de borrachos, trescientos once millones de
vanidosos; es decir, alrededor de dos mil millones de seres humanos adultos.
Para darles
una idea de las dimensiones de la Tierra, les diré que antes de la invención de
la electricidad, era preciso mantener un verdadero ejército de cuatrocientos
sesenta y dos mil quinientos once faroleros, en los seis continentes.
Visto desde
lejos, era un efecto espléndido. Los movimientos de aquel ejército parecían los
de un ballet de ópera. Marchaban primero los faroleros de Nueva Zelanda y de
Australia. Luego, una vez que encendían sus farolillos se marchaban a dormir;
entonces venía el turno de los faroleros de China y de Siberia. Cuando estos se
escabullían entre los bastidores, llegaba el turno de los faroleros de Rusia y
la India. Después los de África y los de Europa. En seguida, los de América del
Sur. Y, por último, los de América del Norte. Jamás se equivocaban en su orden
de entrar a escena. Era algo grandioso.
Solamente el
farolero del único farol del Polo Norte y su colega del único farol del Polo
Sur llevaban una vida ociosa e indiferente, ya que trabajaban dos veces al año.
El principito
Antoine
de Saint-Exupéry
martes, 20 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
El reino de este mundo
Ti Noel había gastado su herencia y, a pesar de haber llegado a la última miseria, dejaba la misma herencia recibida. Y comprendía, ahora, que el hombre nunca sabe para quien padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse Tareas. En el Reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de Tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre solo puede hallar su grandeza, su máxima medida, en el Reino de este Mundo.
El reino de este mundo
Alejo Carpentier
lunes, 3 de octubre de 2011
Breve paseo por la National Gallery
"Aut tace aut loquere meliora silentio"
Autorretrato. Salvatore Rosa.
"La sibila de Cumas con un angelote".
The cumaean sibyl with a putto. Guercino.
*Sibila: Mujer sabia a quien los antiguos atribuyeron espíritu profético.
"Susana y los ancianos"
Susannah and the elders. Guido Reni.
"La joven maestra"
The young schoomistress. Chardin.
Autorretrato. Salvatore Rosa.
"La sibila de Cumas con un angelote".
The cumaean sibyl with a putto. Guercino.
*Sibila: Mujer sabia a quien los antiguos atribuyeron espíritu profético.
"Susana y los ancianos"
Susannah and the elders. Guido Reni.
"La joven maestra"
The young schoomistress. Chardin.
domingo, 2 de octubre de 2011
Octubre
"Querido, vuelvo otra vez a conversar contigo... La noche, trae un silencio que me invita a hablarte... Y pienso, si tú también estarás recordando, cariño... los sueños tristes de este amor extraño..."
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