Por intermedio de los frailes de la Rábida, el Almirante conoció a los prestigiados marinos del clan Pinzón de Palos y a los Niño de Moguer. Estos resultaron decisivos a la hora de reunir a los que se requerían para tripular los barcos y el avituallamiento necesario para tan larga expedición.
"En la tarde del 2 de agosto embarcaron las tripulaciones. Al día siguiente, bien temprano, comulgó Colón y se embarcó en seguida. En el nombre de Jesús dio orden de levar anclas y largar los aparejos. Faltaba media hora para la salida del sol, y los gallos de Palos no cantaban aún". (Björn Landström).
domingo, 28 de febrero de 2016
sábado, 28 de noviembre de 2015
Diez negritos
Diez negritos se fueron a cenar. Uno se ahogó y quedaron: Nueve.
Nueve negritos trasnocharon mucho. Uno no se despertó y quedaron: Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno se escapó y quedaron: Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha. Uno se cortó en dos y quedaron: Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena. A uno de ellos le picó una abeja y quedaron: Cinco.
Cinco negritos estudiaron derecho. Uno de ellos se doctoró y quedaron: Cuatro.
Cuatro negritos se hicieron a la mar. Un arenque rojo se tragó a uno y quedaron: Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo. Un oso los atacó y quedaron: Dos.
Dos negritos estaban sentados en el so. Uno de ellos se quemó y quedó: Uno.
Un negrito se encontraba solo Y se ahorcó, y no quedó ¡ninguno!
Nueve negritos trasnocharon mucho. Uno no se despertó y quedaron: Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno se escapó y quedaron: Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha. Uno se cortó en dos y quedaron: Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena. A uno de ellos le picó una abeja y quedaron: Cinco.
Cinco negritos estudiaron derecho. Uno de ellos se doctoró y quedaron: Cuatro.
Cuatro negritos se hicieron a la mar. Un arenque rojo se tragó a uno y quedaron: Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo. Un oso los atacó y quedaron: Dos.
Dos negritos estaban sentados en el so. Uno de ellos se quemó y quedó: Uno.
Un negrito se encontraba solo Y se ahorcó, y no quedó ¡ninguno!
miércoles, 27 de mayo de 2015
sábado, 23 de mayo de 2015
Matar a un ruiseñor
Cuando nos regaló los rifles de aire comprimido, Atticus no quiso enseñarnos a disparar. El tío Jack nos instruyó en los rudimentos de tal deporte, y nos dijo que a nuestro padre no le interesaban las armas. Y Atticus le dijo un día a Jem:
-Preferiría que disparaseis contra botes vacíos en el patio trasero, pero sé que perseguiréis a los pájaros. Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado.
-Preferiría que disparaseis contra botes vacíos en el patio trasero, pero sé que perseguiréis a los pájaros. Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado.
lunes, 18 de mayo de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
Days of the week
Learning the days of the week with the Black Eyed Peas:
Monday, Tuesday,
Wednesday, and Thursday
Friday, Saturday
Saturday to Sunday
get get get get get with us
you know what we say
Party every day
pa pa pa Party every day
Monday, Tuesday,
Wednesday, and Thursday
Friday, Saturday
Saturday to Sunday
get get get get get with us
you know what we say
Party every day
pa pa pa Party every day
sábado, 11 de abril de 2015
Una habitación con vistas
El señor Eager no resistió la oportunidad de mostrar su erudición.
-Non fate guerra al maggio -murmuró-. "No guerreéis contra mayo" sería el sentido correcto.
-Lo que importa es que hemos guerreado con él. Miren. -Señaló al valle del Arno, que era visible muy por debajo de donde se hallaban, entre árboles que empezaban a florecer-. Ochenta kilómetros de primavera, y hemos subido para admirarlos. ¿Suponen ustedes que existe alguna diferencia entre primavera en la naturaleza y primavera en el ser humano? Pero ahí nos tienen, alabando una y condenando otra por impropia, avergonzados de que las mismas leyes funcionen eternamente en ambos casos.
-Non fate guerra al maggio -murmuró-. "No guerreéis contra mayo" sería el sentido correcto.
-Lo que importa es que hemos guerreado con él. Miren. -Señaló al valle del Arno, que era visible muy por debajo de donde se hallaban, entre árboles que empezaban a florecer-. Ochenta kilómetros de primavera, y hemos subido para admirarlos. ¿Suponen ustedes que existe alguna diferencia entre primavera en la naturaleza y primavera en el ser humano? Pero ahí nos tienen, alabando una y condenando otra por impropia, avergonzados de que las mismas leyes funcionen eternamente en ambos casos.
Una habitación con vistas
E. M. Forster
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